Del cambio forzado a la crisis de amplio alcance: un mundo inesperado para los planes de la Argentina
Por Marcela CristiniEconomista de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) y miembro del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI).
Desde el lanzamiento de la política arancelaria “coercitiva” de los Estados Unidos en abril de 2025, el mundo del comercio internacional se fue apartando del multilateralismo y de sus instituciones (articuladas por la Organización Mundial del Comercio). Los países forjaron un conjunto de acuerdos bilaterales de alcance variado, a la vez que retomaban sus políticas industriales en apoyo a sus empresas...
Además, el mundo mantenía conflictos abiertos de diverso tipo (invasión rusa a Ucrania, amenaza de anexión de Estados Unidos a Groenlandia, ataque preventivo de Estados Unidos e Israel a Irán en la guerra de los doce días, guerras civiles en países del África) que sugerían que los intereses nacionales forjarían un nuevo mapa geopolítico con algunas esferas de influencia bajo la tutela de los grandes contendientes internacionales: los Estados Unidos y China, a los que se sumarían en un plano menos decisivo, Rusia, Israel y países petroleros como Arabia Saudita y Emiratos Árabes. Notablemente, los países europeos quedaban al margen de las iniciativas que se iban tomando.
En ese contexto, por el lado económico, la Corte Suprema de los Estados Unidos sentenció la ilegalidad de la política arancelaria del Pte. Trump, abriendo interrogantes sobre los acuerdos alcanzados bajo la presión de esta iniciativa. Por el lado geopolítico (pero también con consecuencias económicas), la administración estadounidense intervino en enero de 2026 en Venezuela y reemplazó a un presidente seriamente cuestionado en su legalidad, Nicolás Maduro (preso por narcotráfico en Estados Unidos), por una integrante del propio régimen, haciéndose cargo de la reconstrucción petrolera del país bajo estricta supervisión de su comercio. Poco después, el 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sobre Irán que se transformó en un conflicto que afecta a los países árabes del Golfo Pérsico, principales productores de petróleo y gas del mundo, y por ende, desestabilizó el mercado mundial de combustibles. Luego de 23 días de un escalamiento muy peligroso de este conflicto, las partes comenzaron a mostrar signos de negociación con resultados inciertos.
En el pasado reciente, el mundo ha enfrentado episodios de crisis en el mercado petrolero que significaron altos costos de crecimiento generalizados a la vez que los países en desarrollo y los países más pobres sufrían las peores consecuencias. Así, durante la crisis petrolera de 1973, la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) decidió no realizar ventas a los países aliados de Israel en oportunidad de su enfrentamiento con Egipto. Un resultado de esta crisis fue la búsqueda de sustitutos para el petróleo que llevaron adelante los países europeos. Entre 1980 y 1988 el mercado petrolero fue afectado por la guerra entre Irak e Irán con nuevos aumentos de precios. Más cerca, entre 2005 y 2012, la “crisis de las commodities” empujó los precios de combustibles y productos agroindustriales a alzas históricas (ver Gráfico). Como se aprecia en el Gráfico, los precios en términos reales se encuentran en muy altos niveles, sin alcanzar aún los máximos históricos.

Fuente: elaboración propia con base en datos Banco Mundial.
Hasta inicios de 2026, los pronósticos de crecimiento económico y desempeño de la actividad comercial internacional destacaban la resiliencia del mundo, que mantenía tasas del 2,5/2,7% de crecimiento promedio. Como suele ocurrir en momentos de incertidumbre, las inversiones directas, en cambio, mostraban un mucho menor dinamismo, en especial, en los flujos hacia países en desarrollo. A fines de marzo, la gravedad de los hechos sembraba aún un mayor pesimismo internacional que ya no podía expresarse en cifras.
Por su parte, en todo este período nuestro país comenzó a transitar una reforma de su economía que incluye como uno de sus ejes principales la mayor inserción internacional por vía de mayores exportaciones y de la construcción de un sistema institucional de mayor apertura. En ambos aspectos hubo avances importantes en 2025, con un aumento de las exportaciones hasta los USD 87000 millones y una “desburocratización” de las importaciones. El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea que será operativo a partir de mayo de este año (en forma transitoria hasta que se expida el Tribunal Europeo sobre su legalidad lo que podría demorarse entre 1 y 2 años) sumará oportunidades. Del mismo modo, es probable que el acuerdo que la Argentina firmó con los Estados Unidos (ARTI) mantenga sus beneficios a pesar de lo pautado por la Corte Suprema estadounidense. El interrogante que cabe, entonces, es en qué medida el contexto internacional actual afectará nuestra iniciativa de cambio para pasar desde una economía cerrada (sólo 0,3% del comercio mundial) hacia una situación de mayor participación en el comercio y las inversiones internacionales. El Cuadro siguiente presenta una lista de los principales factores favorables y desfavorables a nuestro objetivo en el sector externo.
Principales factores mundiales que afectan la reinserción internacional de la Argentina

En un mundo tan interconectado, ningún país puede ser ajeno a un contexto conflictivo como el actual. Aun cuando se alcance alguna solución en Medio Oriente, otros conflictos podrían seguir abiertos como el de Ucrania-Rusia. Si bien la Argentina mantiene su carácter de “global trader” al venderle a más de 90 países en el mundo, nuestros principales socios comerciales son Brasil, China, Estados Unidos y la Unión Europea (50% de nuestro intercambio comercial). A excepción, probablemente del Brasil, todos estos países se encontrarán afectados, directa o indirectamente, por las consecuencias de la guerra en Medio Oriente. Nuestra estrategia externa deberá mantenerse atenta y flexible.
Fuente: www.NetNews.com.ar
COMENTARIO
0 comentarios
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
