COMERCIO EXTERIOR | 12.06.2026
Durante décadas, el empresario argentino desarrolló una habilidad singular: administrar la escasez. Aprendió a operar con cepo cambiario, a gestionar cupos de importación y a navegar una burocracia aduanera que convertía cada operación en una negociación. Ese entorno forjó reflejos valiosos —resiliencia, creatividad y adaptabilidad—, pero también consolidó una lógica de protección que hoy no corre más. El escenario cambió. Y el cambio no es menor ni transitorio.
Autor: Lic. Yanina S. Lojo











